cookie-1864674_960_720Las festividades como las que están al llegar, que muestran la luz en exceso, que apartan la parte más sombría de la vida y del ser, que reúnen a muchas personas alrededor de mesas llenas de comida y de bebida, e incitan a salir a la calle y comprar, consumir… Nos desconectan, muchas veces, de nuestra naturaleza cíclica.

No digo que la navidad y sus tradiciones sean las causantes de tal desconexión, ya que como os he explicado en anteriores artículos, para mí la navidad tiene un sentido real, lleno de sabiduría ancestral. Es la forma en la que lo vivimos. Es la forma en la que la sociedad, nuestra cultura, se viste.

Creo que ahora, que aún quedan unos días para las fiestas, sería interesante mirar detenidamente el calendario lunar y tomar consciencia de las fases de la luna en relación a las fechas más señaladas. ¿Por qué? Porque la luna marca nuestra marea emocional y conociendo cuál es su curso durante estos días podré comprenderme más a mí, y a los que me rodean. Si has trabajado un poquitín con tu ciclo menstrual serás capaz de saber en qué fase de tu propio ciclo te encontrarás en esas fechas, con sólo mirar el calendario lunar, hecho que señala que estás en el camino de la consciencia femenina, y si es así te felicito, pues es una alegría que cada vez más mujeres se miren desde la óptica más natural y se sientan y vivan con respeto, y sin miedo.

Para vivir estas navidades sin desconectarnos de nuestra naturaleza interior, por tanto, te invito a hacer dos tareas:

  1. Mira un calendario lunar. En internet encontrarás muchos. Por ejemplo este.
  2. Abre tu agenda menstrual y mira en qué fase del ciclo estarás durante los días clave de las fiestas navideñas (si, como he comentado antes, con sólo ver el calendario lunar tienes suficiente, es perfecto).
  3. Reflexiona acerca de los conflictos/heridas/situaciones dolorosas que se repiten en tu ciclo mes a mes, en las fases que corresponderán con las fechas clave de las fiestas navideñas para que, de esta manera, si te encuentras con situaciones vulnerables a hacerte sentir de nuevo esos dolores, puedas llevarlas lo mejor posible o, incluso, evitarlas (en la mayoría de los casos el simple hecho de ser conscientes de que en x fase siempre me siento así o me sucede esto hace que, cuando lo volvamos a vivir, el dolor atenúe muuucho).

Cuando las familias de sangre se reúnen, se mueven cosas. Algunas veces mostrándose lo luminoso, lo sombrío sale en forma de patología física (¿o no te ha pasado nunca que te has reunido con tu familia de sangre, con tu linaje, y te has puesto enfermo en mitad de la reunión o al día siguiente?). Otras veces mostrándose lo sombrío podemos ser capaces de comprender las heridas que arrastramos, o podemos no serlo, y entonces se generan conflictos reales.

Me gustaría transmitirte algo que me parece importante: Una familia alrededor de una mesa, en esos días de emociones intensas y de encuentros no siempre acogedores y agradables, pueden ser maravillosos o angustiantes. Pueden ser enriquecedores o asfixiantes. Alegres o tristes. Bellos u horribles.

¿Pero de qué me sirve a mí saber en qué fase estaré, de mi ciclo menstrual, o qué luna habrá en esas fechas?

Bien, por una parte es necesario saber que cada fase del ciclo menstrual tiene unas características básicas, y que si sé cuáles son mis dones y mis sombras en cada una de ellas vivo mi día a día mucho más conectada a mis ritmos reales, los interiores, y no los que nos vienen marcados desde afuera (que en la mayoría de los casos nos hacen enfermar).

Vamos a verlo muy resumidamente, fase por fase, luna por luna:

  • Fase Virgen o Doncella (la preovulatoria) – corresponde a la luna creciente: Me siento llena de energía física. Mi capacidad de raciocinio es muy alta. Siento que me como el mundo. Soy productiva. No soy capaz de empatizar a un nivel profundo con el otro, soy “yo” (ego). Suele ser una fase caracterizada por la alegría.
  • Fase Madre (la ovulatoria) – corresponde a la luna nueva: Tengo ganas de reunirme con las personas que quiero. Estoy activa, aunque menos que la Virgen. Soy capaz de empatizar hasta niveles insospechados. Mis dones son escuchar al otro, consolarle, cuidarle y cuidarme a mí misma, ser una buena anfitriona.
  • Fase Chamana o Hechicera (la premenstrual) – corresponde a la luna decreciente: Me siento pesada, cansada, algo hinchada. Tengo ganas de estar en casa, con ropa cómoda, y leer un libro, o escuchar música… Estoy muy activa interiormente. Mi capacidad de raciocinio es baja, pero se me ha despertado un mundo de sensaciones e intuiciones, nuevo, maravilloso, que me muestra todo eso que no se ve a simple vista, pero que está ahí. Soy un poco bruja. Como sé más que nunca lo que me sienta bien y lo que no, no tolero acciones o palabras cerca de mí, que me hagan daño. Corto por lo sano. Me libero de cargas. Suele ser una fase caracterizada por el síndrome premenstrual (porque no hemos trabajado profundamente con nuestro ciclo) y por emociones sombrías: tristeza, melancolía, rabia…
  • Fase Bruja o Anciana (la menstrual) – corresponde a la luna nueva: La sangre llegó. Y de repente todo me parece poco importante. Soy capaz de meditar y de no apegarme ni controlar las situaciones. Necesito descansar. No me apetece socializar. Quiero mi mantita y mi camita, un te y compañía íntima, o soledad. Mi capacidad de raciocinio va en aumento, día tras día.

El día 25 de diciembre de este año, 2016, la luna estará decreciendo, por lo que muchas mujeres de este planeta estarán en fase premenstrual, o menstrual. Este parámetro es estadístico, general, y no tiene por qué corresponder a tu ciclo, una mujer a lo largo de su vida menstruará algunas épocas en luna nueva o cerca, y otras en luna llena o cerca, y no por eso hay algo mal en ella. Está todo bien. Pero la luna llena despierta una glándula que da la orden de ovular (por esto cuando tenemos el ciclo muy irregular o no nos baja la sangre se recomienda tomar baños de luna llena), y por este motivo en luna llena la mayor parte de las mujeres ovulan y en luna nueva la mayor parte de las mujeres menstrúan.

Pero volvamos al tema, que me voy :) El día de navidad de este año la mayor parte de mujeres se encontrarán en su parte sombría del ciclo, siendo el 29 el día de luna nueva y empezando, a partir de ese día con el nuevo ciclo de la luna.

Hay una parte que me gusta de todo esto: Y es que empezamos el año con la luna creciente, y eso es algo muy bueno a nivel simbólico. Empieza el año con todos esos cambios, propósitos, proyectos… Y la luna nos acompaña dándonos empuje para todo ello. Genial. Y hay una parte que me merece cierto respeto: La comida familiar popularmente más conglomerada, el día de navidad, corresponderá a la fase sombría del ciclo.

¿Qué significa esto? Pues que viviremos ese día desde las energías de nuestra premenstrual, de nuestra chamana interior. Y, como os he dicho antes, y aunque esta es la fase del ciclo que personalmente más amo y más me gusta, pues me conecta irremediablemente con lo que soy, la mujer premenstrual tiene en sí misma las características que más se niegan en una mujer. Bueno, en una “buena mujer”, que es lo que todos quieren que seamos, claro.

Y ahora que lo sé, ¿qué puedo hacer? Lo sabes y saberlo ya es mucho. Es una toma de consciencia. Muéstrate tal y como eres, pues tienes todo el derecho del mundo a ello, pero trata de comprender que la fase del ciclo en la que te encuentras puede no ser la más adecuada para reuniones familiares. De hecho, si estás premenstrual es muy probable que lo menos apetecible para ti sea tener que socializar. Y tener que hacer buena cara, sonreír, ser simpática, si lo que te apetece es tumbarte en la cama a leer un libre, o ver una peli. Si no te apetece hablar de temas intrascendentes, por ejemplo.

Pero además, el hecho de que la luna se encuentre en esta fase también nos acerca a la parte sombría de todo lo que hacemos mientras dura su influencia, por lo que será más probable que “salgan” temas ocultos durante ese día, que en otros. Y cuidado, ¡que no es nada malo el hecho de salir a la luz! Todo lo contrario. Es el primer paso para transmutarlos y sanar nuestro árbol. Pero, recordad: Consciencia menstrual :) No estoy en una fase en la que pueda empatizar en exceso o comunicar asertivamente, sin alguna dificultad, no estoy en una fase en la que pueda cuidar mucho a los demás, no estoy en una fase social. Estoy bajando a mi cueva, preparándome para menstruar. No me voy a forzar en ser lo que se espera que sea, no me voy a esforzar para aparentar lo que no es. Esta es una oportunidad para mostrarme tal cual soy y ver que mi tribu son estas personas que me aceptan y aman incondicionalmente, sonría o esté seria, sea dulce o seca, amorosa o con cierta distancia. 

Consciencia menstrual para (sobre)vivir las comilonas familiares

2 thoughts on “Consciencia menstrual para (sobre)vivir las comilonas familiares

  • 19 de diciembre de 2016 a las 0:26
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    me encanta todo lo que cuentas… gracias por tus sabias palabras

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    • 20 de diciembre de 2016 a las 0:31
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      Muchas gracias, Belen! Me honra que te guste leerme!!!! Un fuerte abrazo!

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