unacartadeamorNo me interesa saber a qué te dedicas.

No me interesa cuántas veces te caíste y te ayudaron a levantar.

No me interesa si te casaste, juntaste, divorciaste o separaste.

No me interesa si los de tu alrededor te arrastraron a una vida que no sentiste como tuya, si un día despertaste.

Me interesa tu alma y lo que grita cada noche, en cada Luna.

Me interesa saber qué es lo que sientes, si eres feliz, si sabes disfrutar de tu soledad, si ves como en tu oscuridad bailan también las mariposas.

No me cuentes lo de afuera. ¡Cuéntame que hay dentro de ti!

Por qué te emocionas. Cuándo lloras. El motivo por el que cada mañana te levantas de tu cama. El Sol. Cuéntame el Sol y la Luna y tu universo interior. Tu mundo real. Lo que hay.

Cuéntame cuáles son tus heridas y si aún te sangran.

Cuéntame qué es lo que te pasó a ti, y a tu mamá, y a la mamá de ésta.

Cuéntate por dentro, hilando los hilos de lo que eres de Verdad. Lo que eres. No lo que te dijeron. No en lo que te querían convertir.

Me interesa saber a qué sabe tu alma, porque conociéndote desde ahí lo demás dejará de tener sentido y quedará sólo lo esencial. Lo verdadero. Y desde ahí sólo pueden crecer las flores.

Y desde ahí, desde tu Verdad, podré reconocerme también yo, y tejeremos el manto de la identidad real de las mujeres.

Y nadie más, nunca más, se te llevará de tu destino.

Y nunca más podrás sentirte sola. Ni tampoco yo.

Cuéntame quién eres de verdad porque sólo desde ahí podemos conocernos y crear, juntas, esta nueva sociedad en la que primen nuestros corazones, y no nuestras construcciones socioculturales.

Cuéntate para que, desde esta hermandad, nadie nunca nos pueda volver a separar.

Cuéntate
Etiquetado en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *