¡Volvemos a hacer talleres presenciales! Eso sí, ahora venimos tres. La pequeña Lúa, su abuela que la cuida mientras doy el taller, y yo misma, claro.

Recorro la geografía española tratando de hacer llegar la sabiduría ancestral femenina, a todos los rincones. Normalmente voy cuando un centro, mujer o grupo de mujeres se pone en contacto conmigo solicitando un taller determinado. Sentarse en círculo y tratar con amor y respeto aspectos que nunca nadie nos ha explicado, a lo largo de nuestro desarrollo de niñas a mujeres, es muy emocionante, y resulta ser una experiencia inolvidable. ¡Te animo a mirar el calendario en la página de cada taller y a asistir al que te quede más cerca!