Ellos también mueren

Ellos también mueren

Ayer por la noche tuvimos un momento de soledad. Casi cada noche la tenemos, es verdad, aunque el tiempo depende siempre de la hora a la que Lúa se duerma. Normalmente, cuando se duerme aprovechamos para, cada uno en su mundo pero en la misma habitación, abrir su ordenador o su libro y ponernos a trabajar, o a leer. Algunos días estoy tan cansada que, directamente, me duermo con ella, y entonces este momento de compartir pasiones en silencio pero en común, desaparece. Y ayer hicimos algo que […]