“Al percatarse de que los cuerpos visibles no son más que símbolos de fuerzas invisibles, la gente de la antigüedad dio culto al Poder Divino a través de los reinos de la Naturaleza. Los sabios de la antigüedad estudiaron a los seres vivos lo suficiente como para darse cuenta de que a Dios se le comprende mejor si se conoce Su obra suprema: la Naturaleza animada e inanimada. Toda criatura manifiesta algún aspecto de la inteligencia o el poder Eterno.”

“The Secret Teachings of All Ages”, Manly P. Hall. (Los Angeles:Philosophical Research Society, 1977.)

Lo que esta cita explica es totalmente aplicable, bajo mi punto de vista, a la manera en la que decidimos criar, tantas familias en estos momentos. Es cierto que la terminología, a veces, nos puede “echar para atrás”, pues somos también muchas las que ante términos como “Poder Divino”, “Dios” o “poder Eterno”, nos desconectamos directamente, del significado valioso y real que el texto viene a enseñarnos.

Yo tiendo a sustituir estas palabras que me enfrían por otras que, en realidad, significando lo mismo, son más afines a mi manera de sentir: energías de la naturaleza, Diosa o Madre Naturaleza, sabiduría ancestral…

“Toda criatura manifiesta algún aspecto de la inteligencia o de la Sabiduría Ancestral”, por ejemplo.

La Crianza Cíclica o apegada a la Naturaleza trata, mediante la conexión con las energías de cada estación (que se manifiestan a través de los diferentes elementos) a vivir de una forma más natural, más consciente, más Real. Más real porque solamente lo que no han creado las manos del hombre es lo que, realmente, existe. Y en ello nos basamos a la hora de descubrir el mundo. Esto no significa que nos aislemos de la ciudad, de la sociedad o de los juguetes que ha creado una mano humana. No es así porque yo misma vivo en una gran ciudad, pero procuramos siempre vivir, celebrar, sentir los cambios naturales, las lunas, los amaneceres, las lluvias, etc. Disfrutándolos a modo de Ritual  (con menos palabras que proceden de la razón y más conexión con el interior, con más expresión de la creatividad y menos pensamiento lógico).

Los animales juegan un papel importantísimo en toda esta red de la Crianza Cíclica o apegada a la Naturaleza, pues ellos son los que manifiestan de una forma original, auténtica, esta Sabiduría Ancestral que la Naturaleza nos viene a enseñar con el ciclo de la vida-muerte-vida, de cada estación.

Acercar a los pequeños a los animales de cada estación, a los más representativos, de la manera más adecuada a cada edad, es conectarles con fuentes originales de poder. 

Así, igual como la marmota nos enseña la capacidad de “morir sin morir” cuando ralentiza su metabolismo en respuesta a los cambios estacionales (hibernación) o el zorro nos trae la capacidad de la adaptación, a través de la magia del camuflaje y de la concentración que le ha permitido sobrevivir a una persecución humana intensa, cada animal nos trae un trocito de sabiduría.

Los animales que hemos empezado a trabajar en casa, después de Samhain, son: El zorro, el erizo, el oso y la ardilla.

¿Cómo lo hacemos? Mi hija tiene 2 años y medio, y está en un momento en el que le encanta mirar cuentos o ilustraciones que muestren a los animales, lo que hacen, cómo comen, cómo duermen, cómo viven… Y poner palabras a cada cosa que ve. Los miramos juntas, sin dirigir demasiado, y le voy acompañando en su curiosidad sobre cada animal. Por ejemplo, para conectar con la ardilla miramos el cuento precioso: “Las aventuras de Bellota, Avellanita y Castañita”. Escuchamos sus sonidos en silencio y jugamos a que nos movemos como ellos, a que somos uno de ellos. Vamos a la Naturaleza a buscarlos, verlos, escucharlos. Lo último que hacemos, después de varias semanas trabajándolos, es un Ritual de conexión con cada animal, en el que ponemos una imagen del mismo (o dibujo o pintura que hayamos hecho entre las dos, o ella sola), y lo iluminamos con velas naturales. Nos sentamos delante, en silencio, y le damos las gracias por habernos enseñado tanto. Esto último no le resulta raro, ya que en cada comida agradecemos los alimentos a la Madre Tierra y al Padre Sol.

Hay infinitud de maneras de conectar con los animales más representativos de cada estación, y la mejor es yendo a la naturaleza a buscarlos, verlos y escucharlos. Pasar tiempo en la Naturaleza nos conecta con la Sabiduría Ancestral y poco más tenemos que hacer los acompañantes adultos después de ello… Pero si no tenemos la oportunidad de ir hay multitud de maneras creativas de conectarles.

Animales de otoño
Etiquetado en:             

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *