El invierno ya hace más de un mes que ha empezado, y ya llevamos días trabajando con las energías de esta estación. En casa, nosotras dividimos el invierno en dos. Me explico: Antes de Navidad trabajamos principalmente las energías y el imaginario de esta festividad, por ser de tal magnitud y tener eventos tan especiales en nuestra cultura. Una vez pasados los Reyes, cuando las fiestas de Navidad llegan a su fin, es cuando nos ponemos a trabajar la otra cara del invierno. Suele ser el mes de febrero, además, más frío que los anteriores en nuestra tierra, y si nieva en alguna montaña cercana suele ser en este mes cuando podemos ir a verla y tocarla, así que esta división nos va bien.

El invierno tiene unas energías asociadas y con las que podemos conectar a través de la transmisión de cuentos y mitos populares, antiguos… De esos que se han ido traspasando de generación en generación en diferentes lugares del mundo y que contienen en sí los símbolos que llevamos en el inconsciente. Estas son las historias que calan adentro. Las historias que emocionan, que no se quedan arriba, en la cabeza, para desaparecer, sino que se convierten en tierra fértil dentro de cada niño, y adulto que lo explica. Auténtica medicina. Yo soy adicta a estos cuentos. Lo tengo que empezar a reconocer. Aún así, creo que uno de los problemas de nuestra sociedad es el exceso, en todos los sentidos y aspectos, así que trato de seguir (aunque me cueste) el precepto de menos y significativo es más, así que escojo de forma muy especial unos cuantos cuentos,  que serán los que trabajaremos en esa estación, y ya está. Esto es difícil porque la oferta es mucha y me gustaría tenerlos y contarlos todos, pero esto es algo mío, y no se lo quiero transmitir a ella. Además, ella siempre me pide que le repita una y otra vez el mismo, y no necesita tanta variedad, sino tiempo para que le cuente el mismo todas las veces que necesite para poder así integrar nuevos detalles cada vez.

El invierno tiene una energía fría y cálida. Fría afuera pero cálida adentro. Y una de las principales enseñanzas de esta estación, creo yo, es que el mundo se hiela de forma natural porque sin oscuridad no puede existir la luz. Los animales duermen, los insectos se esconden, los pájaros vuelan hacia tierras más cálidas, las semillas están bajo tierra, los árboles se desnudan. Y nosotros salimos a la calle abrigados, y encendemos velas en casa para recordar que la luz siempre está adentro. Y ponemos chimeneas, estufas, calefacción, nos tapamos con mantas y edredones porque en el hogar se está calentito, porque el hogar es un lugar amable y acogedor en el que poder descansar y amar.

El invierno nos muestra aspectos que esta sociedad teme o esconde, como es la soledad, la oscuridad o la muerte. Y por ello es una estación muy adecuada para trabajarlos.

El invierno nos invita a recogernos, a descansar más, a frenar ritmos, a sentarnos juntitos y crear con las manos o cantar, a hacer tribu. Es decir, nos recuerda a la familia, a la amistad.

De todo esto hablan los cuentos que te presentaré y que trabajamos en casa, ahora. Son los que he escogido de forma consciente y que, lo reconozco, a Lúa le encantan.

 

Los buenos amigos” es un imprescindible sobre la amistad y la tribu, sobre la consciencia de que, juntos, somos más fuertes, sobre el amor. La historia es repetitiva, la ideal para los pequeños, de 2 a 5 años, ya que les es muy sencillo comprenderlo y entrar en la espiral de acontecimientos. En casa, este cuento lo contamos y también lo teatralizamos con figuritas de fieltro. Es una experiencia maravillosa trabajar un cuento durante varios días y, cuando vemos al niño preparado, hacer el teatro de mesa. Es fantástico porque el niño entra en la historia y participa, se hace uno con el cuento e integra lo qué sucede. Además, desarrolla la expresión y la motricidad fina cuando intenta hacer el teatro o ayudar, y se crean espacios bellísimos.

La casita de las raíces” es un cuento pequeño, que considero un tesoro. Las ilustraciones son para mirarlas una y otra vez, para deleitarte de cada detalle, para llenarte el alma. Y las palabras son como poesía que te endulza y conecta con lo más sencillo y bello de la vida. Para mí, que amo la poesía y la literatura, este cuento es mágico. Se lo cuento una y otra vez y ha sido capaz de pedírmelo más de 5 veces seguidas… La relaja, conecta, emociona. Y a mí.

Empezamos a mirar “Los niños del bosque” en otoño, pero me lo ha seguido pidiendo mucho, así que lo he integrado dentro de los cuentos de esta estación. En realidad, habla de todas las estaciones, es cíclico, y valdría para cada una de ellas, así que nos va bien. Sé que lo pide porque le encantan las ilustraciones, y no me extraña… Algunas veces lo mira sola, y no me pide que lo lea, simplemente mira poco a poco y va pasando las páginas. Lo que cuenta es bello, pero las ilustraciones son capaces de convertir un mal día en pura luz, de curar heridas del alma.

Este es uno de los 4 cuentos de estación, ilustrados, de Gerda Muller. Es un básico que creo que no puede faltar en una casa con niños, por varios motivos. El primero es que conecta con las energías de la estación de forma sencilla. Que nos muestra todo lo que es cada estación, con imágenes, sin necesidad de letra, y sin complicaciones. Valoro mucho el poder transmitir la belleza de la realidad desde lo más sencillo, porque creo que ahí reside la esencia de todo. Segundo, porque es de cartoné, muy resistente, y ellos pueden mirarlo solos, incluso. Tercero, que se mire tantas veces como se mire el niño va a descubrir detalles nuevos. Y eso es maravilloso.

El niño de las estrellas” trata de la muerte. Es un libro precioso para acercar a los niños a la comprensión de la pérdida de un ser querido y me parece una maravilla. De momento, no lo trabajaremos en casa ya que Lúa es pequeña para ello. Es un libro adecuado a partir de 4 años, y cuando llegue el momento será de cabecera. Se lo contaré haya vivido, o no, muertes cercanas, pues no creo que tengamos que esperar a que suceda para hablar de ello.

Ojalá mi selección te inspire y sirva. Todos estos cuentos están disponibles en nuestra tiendita online, y si lo deseas te los enviamos enseguida. ¡Si tienes dudas o aportaciones, me encantará que comentes en el post o me escribas!

Crianza ancestral: Cuentos de invierno

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