“La experiencia más bella y profunda que puede tener el ser humano es el sentido de aquello que es misterioso. El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y de toda ciencia veritables.”
Albert Einstein

Más allá de las doctrinas religiosas, de los dogmas, la Navidad tiene un sentido profundo dentro de nuestro ser (memoria celular) que nos conecta con la verdadera esencia de la oscuridad profunda, y de la luz que vendrá después.

En el portal de Belén hay tanto simbolismo, tanta verdad sobre la que poder sentar unas bases sólidas que nos permitan poder integrar de una forma consciente el espiral en el que estamos inmersos… Es sabiduría ancestral en
estado puro. Una oportunidad desaprovechada, casi siempre, de avanzar en la integración de los misterios más sagrados de la vida y de la muerte.

La mujer, comúnmente conocida como María, que ponemos en el establo representa para mí a toda mujer del planeta atravesando la más sombría oscuridad, para encontrar dentro de sí la gran luz: Parir (no en vano un sinónimo de parir es “dar a luz”), menstruar, crear arte, sanar, cocinar… Conectar con su don y expresarlo al mundo. Atravesar la oscuridad profunda en el momento en que la naturaleza nos acompaña y alienta a ello para conectar con el propio don y manifestarlo. Voilá. Aquí está la gran luz. Ahí está el sentido profundo de dar a luz.

La mujer baja al inframundo (es necesario bajar, ya lo sabían los sumerios cuando explicaban el mito de Innana, ya lo sabían los griegos cuando explicaban el mito de Perséfone….) para parir al ser más puro de la Tierra, que es cada niño y cada niña que llega hasta aquí, que nace, del vientre de su mamá. Que es cada mujer que crea su arte y que aporta conocimiento, sanación, a su comunidad. Que es cada mujer que ha visto sus sombras y las ha atravesado e integrado para poder darse a luz a ella misma, de nuevo, plena como nunca.

Porque sí, cada niño y cada niña que nace es puro, es un ser sutil y plenamente conectado a sus necesidades, a su luz interna. Por eso llora tanto cuando no se le ofrece lo que necesita. El ser que nace sabe lo que necesita para sobrevivir y lo pide, lo pide a su mamá porque es la única manera que tiene de sobrevivir. Lo sabe. Está plenamente conectado a su instinto, a su don, a su todo. Sabe más que nunca en su vida sabrá. Pero este ser que nace, este ser puro, tiene en sí TODO lo que necesita para cambiar el mundo. Para sanarlo. Por tanto, tiene mucho sentido para mí también que la historia nos cuente que el Mesías iba a salvar a la humanidad. Es que todos los niños y niñas nacen para salvar a la humanidad. Para recordarnos a los adultos lo que es esencial. Para reconectarnos. Para reconducir esta locura de mundo.

Pero los socializamos bajo los preceptos correctos culturalmente hablando y llega un momento de su desarrollo en el que ya no saben cuál es su don, cuál es su luz. Y entonces les va muy bien que la navidad de los adultos esté llena de regalos y de comida, y de más regalos y comida.

Es realmente triste que no nos enseñen el sentido real de los ritos que hemos heredado de nuestras abuelas y abuelos. Es realmente triste que la navidad se haya convertido en la fiesta madre del consumismo y de la luz indiscriminada, de las emociones positivas (porque si estamos tristes, enfadadas o rabiosas el día de navidad, seamos sinceras, tendremos que disimular), del asfalto.

Como el sentido profundo de Yule conlleva comprender el poder del cuerpo femenino e integrar la oscuridad profunda e intensa, pero no queremos entrar en eso porque lo oscuro nos produce terror, nos anestesiamos regalándonos objetos y comiendo y bebiendo en exceso. Y ya sabes: Los excesos tanto de comida como de bebida nos indican la herida con la madre.

Ella es la que representa para nosotras la nutrición. Y, paradójicamente, nos llenamos estómagos hasta casi reventar mientras, iluminada por lucecitas de colores, tenemos a la mujer-madre que representa a todas las mujeres-
madres del mundo occidental: La Virgen María, que acaba de dar a luz en el portal. Honramos pues a las mujeres-madres del planeta mientras vivimos los excesos corporales y emocionales de estas fechas pues quizá, después de tantas generaciones de mamás y bebés separados y heridos, después de tantas generaciones viviendo desconectadas de los propios dones, sea la única manera de seguir adelante con los ojos vendados y los pies atados a esta sociedad.

Y este es el momento en el que, el hecho de acercar a nuestros hijos e hijas a una nueva manera de vivir la Navidad, tiene más sentido que nunca.

Mi propuesta para conseguirlo es el material que he creado en este Especial Crianza Cíclica Adviento y Navidad. Se trata de un currículum inspiración Waldorf en el que te acompaño para vivir una Navidad conectada a su sentido original, en tu hogar. Este es el contenido:

1. Introducción: Sobre el significado de la Navidad.
2. Calendario de Adviento Inspiración Waldorf: ¿De qué se trata?3. ¿Cómo introducir la tradición del duende de adviento?

4. Historia del duende de adviento.

5. ¿Qué necesitamos para empezar a confeccionar nuestro propio Calendario de Adviento?

6. Cuadro-síntesis del Calendario de Adviento: Las cuatro semanas con la explicación detallada de cada día.

7. Navidad: ¿Qué es realmente la Navidad? ¿Qué celebramos? ¿Cómo vivir una Navidad lo más conectada posible a su significado original?

8. Tradiciones del mundo. ¿Cómo acercar este significado real, ancestral, a los niños?

9. Nace el Niño Sol que nos alumbrará en la próxima primavera. Para las tradiciones paganas el nacimiento de Jesús equivale a este Sol que nace y que tenemos que cobijar, cuidar, alimentar, para que crezca y nos ilumine en primavera.

10. Manualidades de Navidad: Las tradiciones ancestrales nos indican que uno de los objetivos de la época navideña es preparar el nido, el hogar, el fuego interior, para los tiempos de frío intenso y oscuridad. Aprenderemos, de la mano de la sabiduría de la Vieja Europa, el por qué de las diferentes decoraciones típicas navideñas y prepararemos nuestro hogar según se ha hecho desde siempre.

11. Tradiciones navideñas modernas: Papá Noel, los Reyes Magos… ¿Cómo podemos transmitir y vivir estas tradiciones sin caer en la transmisión de comportamientos y acciones consumistas, superficiales? ¿Qué hay detrás de todo esto? Ideas para vivirlo de manera consciente.

12. ¿Cuáles pueden ser los regalos más adecuados para los niños de 0 a 3 años? ¿Y para los niños de 3 a 6? ¿Y de 7 en adelante? Algunas ideas y propuestas.

13. Los cuentos de Navidad. Aquellos que nos transmiten la magia original de la festividad.

14. Los cuentos de invierno. ¿Cuáles son los temas principales? ¿Cómo transmitirlos? Este bloque será explicado mediante el taller online «Cuentacuentos de invierno» en el que tenéis acceso libre.

15. Solsticio de Invierno: Yule. ¿Cómo vivirlo con los niños? ¿Qué significa? ¿Cómo se celebraba?

El libro se entrega en PDF y se envía por correo electrónico.

El contenido del Especial Adviento y Navidad corresponde a los meses de novimebre y diciembre.

*Si tienes «Crianza Cíclica Otoño», que comprende los meses de septiembre y octubre, tienes este CUPÓN DE DESCUENTO: «USUARIACRIANZACICLICAOTOÑO» aplicable a este Especial. Haz el pedido con la misma dirección de correo electrónico con la que hiciste el pedido de Crianza Cíclica Otoño para que lo pueda validar.

Aquí puedes conseguirlo.

Crianza Cíclica Adviento y Navidad

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