«El presente se convierte en algo tan lleno de significado que para sentirnos libres y animados ya no tenemos que esperar a que suene la campana del recreo o a que lleguen las vacaciones.»
Rebeca Wild.

Respeto.

A la mujer que desea ser madre.
A la mujer que no desea ser madre.

A la mujer que investiga, lee y se acompaña para vivir su embarazo y parto tomando sus propias decisiones.
A la mujer que decide hacer todo lo que le digan, sin investigar ni cuestionar nada.

A la madre que desea descansar durante su embarazo.
A la madre que desea trabajar hasta el último día de su embarazo.

A la madre que desea parir en un centro hospitalario.
A la madre que desea parir en su casa.

A la madre que da la teta.
A la madre que da el biberón.

A la madre que se queda en casa para criar a su bebé.
A la madre que va a trabajar y deja al bebé con otra persona.

A la madre que desea ponerle el chupete a su bebé.
A la madre que desea no ponerle el chupete a su bebé.

A la madre que desea dar papillas.
A la madre que desea ofrecer los sólidos.

A la madre que desea escolarizar a su bebé lo antes posible.
A la madre que desea no escolarizar hasta los seis años.

A la madre…

Todo esto nos suena, ¿verdad?

Respeto entre adultos.

¿Y al bebé?
¿Y al niño en desarrollo?

Nos llenamos la boca hablando de respeto entre nosotrxs, lxs adultxs, mientras arrastramos por el brazo al niño que nos acompaña porque no puede seguir nuestro ritmo, por la calle.

Mientras le ponemos el chupete al bebé porque sus llantos no nos permiten seguir con la conversación (era tan interesante…).

Mientras le obligamos a terminarse todo lo que está en el plato.

Mientras le decimos que comparta sus juguetes con los demás, pues es lo que se debe hacer.

Mientras separamos a los niños en desarrollo de sus madres, de sus padres, de sus familias, por más de seis horas al día.

Mientras le humillamos delante de alguien explicándole que aún se hace pipí en la cama, con lo grande que es.

Mientras…

Sí, y somos lxs mismxs.

¿Queremos un mundo lleno de personas capaces de construir sus verdades? ¿Un mundo lleno de personas libres? ¿Capaces de cuestionar y tomar sus decisiones? ¿Seguras de sí mismas? ¿Felices?

Si seguimos haciendo las cosas como las hicieron con nosotras, ¿cómo esperamos que aparezca el cambio?

Quizá es hora ya de empezar a reflexionar sobre ello…

¿Respeto?
Etiquetado en:

Un comentario

  • Carol Haro

    12 de enero de 2016 a las 5:06

    Enlace permanente

    Hola! me encantó tu agenda (espero que haya los próximos años )y actualmente estoy aprendiendo a usar el calendario lunar que incluye al final. El cuál me hizo investigar sobre su uso y terminé encontrando tu blog, que por cierto, tmb me encanta :D . Saludos desde México :)

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *