«El ciclo de la luna y el de la mujer están estrechamente interrelacionados, ya que el cuerpo femenino responde a las fases lunares; pero el ciclo de la luna no es sólo el calendario del cuerpo de la mujer sino que es un indicador de los cambios que se producen en su conciencia.» Miranda Gray, Luna roja.

Para comprender como nos afecta, a las mujeres, la luna, (1) primero que nada es básico comprender los cambios que atraviesa nuestro cuerpo a lo largo del mes, (2) después será necesario saber cómo funciona nuestra Madre Luna a lo largo de un ciclo (de una manera básica) y, por último, tendremos que (3) realizar un ejercicio de observación y análisis que nos llevará a desentrañar nuestra particular relación con la luna.

Aquí podemos dar unas pautas básicas y lo haremos, pero recordemos que, aunque tenemos patrones comunes, somos distintas entre sí y es responsabilidad de cada una reencontrarse con su luna (otra vez) y recordar. Parece muy complicado, ¡pero no os preocupéis!, daremos los instrumentos para saber analizarnos y poder conocer (o recuperar), por tanto, nuestra propia relación con la luna.

 

(1) El ciclo menstrual

Para la mayoría de las adolescentes la primera menstruación tiene lugar aproximadamente a los doce años y establece un ciclo de alrededor de veintiocho días, aunque esta duración puede variar desde catorce a más de treinta días. El ciclo pasará a formar parte de la vida de la mujer hasta que tenga alrededor de cuarenta y siete años, excepto en los momentos en que esté embarazada o pierda el período por factores fisiológicos.

Cada mes el cuerpo femenino sufre una serie de cambios -muchos de los cuales ocurren sin que ella tome realmente conciencia de lo que sucede- que pueden incluir variaciones en el equilibrio hormonal, la temperatura vaginal, la composición y cantidad de la orina, el peso, la concentración de vitaminas, la retención de líquidos, los latidos del corazón, el tamaño y la turgencia de los pechos, la consistencia del flujo vaginal, los niveles de concentración mental, la visión y el oído, la capacidad psíquica, el umbral de dolor y muchas otras. Por ello es importante que cada mujer tome conciencia de cómo reacciona su cuerpo ante su propio ciclo, si realmente quiere entender de qué forma afecta a su personalidad y energías creativas.

El ciclo físico, que tiene lugar todos los meses, consta de cuatro fases: preovulatoria, ovulatoria, premenstrual y menstrual. Dentro de los ovarios existen grupos de células llamadas folículos que contienen huevos inmaduros u óvulos: durante la fase preovulatoria un folículo madura y produce una hormona llamada estrógeno que estimula las mamas y la pared uterina. Aproximadamente entre los días 14 y 16 del ciclo el folículo se abre y libera el óvulo: es la fase de la ovulación. Algunas mujeres son conscientes de ciertos síntomas físicos que aparecen en este período, que pueden incluir: dolor en la zona pélvica, sangrado o manchado a mitad de ciclo, incremento en el tamaño o sensibilidad de los pechos o ansia por ciertos alimentos. Después de la ovulación, el folículo se transforma en el cuerpo lúteo que produce tanto progesterona como estrógeno. La progesterona prepara la pared uterina para la fertilización; si no la hay, el cuerpo lúteo degenera en forma gradual y los niveles de ambas hormonas disminuyen: es la fase premenstrual. A continuación, el tejido que recubre la parte interior del útero comienza a desintegrarse y así da comienzo el flujo menstrual.

 

(2) ¿Cómo funciona nuestra Madre Luna a lo largo de un ciclo?

El período promedio del ciclo sinódico de la luna es de veintinueve días, doce horas y cuarenta y cuatro minutos. En su fase oscura (luna nueva), la cara luminosa no se puede ver desde la tierra, pero después de unos pocos días se hace visible en el cénit como luna creciente y únicamente en el momento en que se pone el sol. En los días siguientes va aumentando gradualmente hasta llegar a apreciarse como una semiesfera, la cual empieza a ascender a partir de la puesta de sol. Luego continuará creciendo hasta transformarse en luna llena, la cual puede observarse desde el momento el que el sol se pone, culminando a medianoche. Posteriormente empieza a disminuir su luz (luna menguante) hasta que solo es visible al amanecer, poco antes de que salga el sol.

«La mayoría de las mujeres mantienen una interacción con el ciclo lunar de una de estas dos formas: bien sus menstruaciones coinciden con la fase de luna llena o bien con la de luna nueva. Es posible que el ciclo femenino no tenga exactamente la misma duración que el lunar, pero puede alargarse o acortarse para que cada mes la menstruación aparezca en un momento próximo a esas dos fases.»
Miranda Gray, Luna roja.

 

(3) Ejercicios de autoconocimiento: redescubriendo mi relación con la Luna

Ahora que ya has comprendido el ciclo lunar, empieza a observar las diferentes fases de la luna y su posición en el cielo. Durante un mes procura salir al aire libre un rato por la noche: fíjate en cómo te afecta, a nivel emocional e intuitivo la luz de las distintas fases. Intenta imaginar qué energías femeninas corresponden a cada una: tal vez adopten la forma de diosas de la antigüedad; de mujeres a las que consideras como arquetipos de cada fase; o quizás de música; animales; estaciones del año o diseños abstractos.

Para que consigas entender mejor los cambios que se producen en tu creatividad, es necesario examinar las energías de las cuatro fases de la menstruación y la lunación. En primer lugar es importante que organices la información que has recopilado cada mes de tal modo que te facilite la búsqueda de patrones recurrentes.

 

– El diagrama lunar:

Es un recurso sencillo que te permitirá comparar los descubrimientos de cada mes y resumirlos; el resultado es una guía general de tu propio ciclo menstrual.

Empieza por dibujar un gran círculo; divide la circunferencia en tantas partes como días tenga tu ciclo menstrual, y luego traza líneas que se prolonguen desde esas divisiones hasta el centro del círculo. En la parte exterior marca las fechas del calendario y en el interior un número que indique el día del ciclo en que te encuentras. En los sectores que corresponda dibuja las diferentes fases de la luna. Examina tu información diaria y apunta los siguientes detalles en forma resumida y junto al sector que corresponda:

DIAGRAMALUNARMIRANDAGRAY

Las anotaciones de tu diario y los subsiguientes Diagramas Lunares tienen como objetivo ponerte en contacto con tu ciclo a través de los años. Descubrirás que después de un tiempo conocerás tan bien tus reacciones, que sólo necesitarás apuntar aquellos datos inusuales que puedan indicar una alteración.

The-Moon-Dial

*Información extraída del libro Luna Roja, de Miranda Gray.

¿Cómo nos afecta el ciclo lunar a las mujeres, en relación con nuestro ciclo menstrual?
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2 comentarios

  • Laura

    16 de mayo de 2016 a las 6:32

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    Me encanta, hace ya tiempo que comencé a amar y conocer mi ciclo…ahora me surge una duda, ¿qué ocurre con este, con nuestras diferentes fases, nuestras diferentes mujeres, durante el embarazo?
    Gracias por compartirte:) abrazo

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  • William hurtado

    13 de septiembre de 2018 a las 3:11

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    Es verdad que las fases lunares pueden determinar el sexo de un bebe.
    Por ejemplo que en luna nueva se determina el sexo masculino.

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